
08-12-2025 Nota de prensa de la Federación Ecuestre Británica y editada por Lily Forado . Photo © Daydream Photography
El pasado 1 de diciembre, Carl Hester y Charlotte Dujardin anunciaron el fallecimiento de sus grandes compañeros equinos, Valegro y Uthopia. La doma clásica mundial despide a dos grandes iconos. Dicha semana, el deporte ecuestre perdió a Valegro y Uthopia, caballos cuya influencia trascendió las pistas y definió una generación completa. Más que campeones, fueron embajadores de armonía. Juntos llevaron a Gran Bretaña a lo más alto del podio internacional y conquistaron a millones de aficionados. Las redes sociales se inundaron de fotografías, homenajes y recuerdos; toda la comunidad ecuestre quedó profundamente conmocionada.
Valegro
Pocos caballos en la historia del deporte ecuestre han despertado una admiración mundial tan constante y brillante como Valegro. Criado por Martje y Joop Hanse en los Países Bajos, nació en 2002, hijo de Maifleur y por Negro (Ferro), bajo el nombre original Vainqueurfleur. En 2005 llamó la atención de Carl Hester, quien lo llevó a Inglaterra e inició con él un viaje inolvidable.
En 2006 ganó el título de Joven Caballo de Doma de Badminton como potro de cuatro años, dejando claro que su futuro sería extraordinario. Charlotte Dujardin tomó las riendas en 2007, y el resto pasaría a la historia. El binomio ascendió por los niveles hasta debutar en Gran Premio en 2011, con un sobresaliente 74%. Ese mismo año formaron parte del equipo británico que hizo historia al conquistar el oro por equipos en los Campeonatos de Europa FEI de Róterdam.
Londres 2012 marcó el momento en que Valegro ingresó en el panteón de los legendarios: doble oro olímpico y millones de corazones conquistados. A partir de entonces llegaron los récords, las medallas y las actuaciones memorables. Entre 2011 y 2016 acumuló múltiples oros europeos, mundiales y olímpicos, dos Finales de la Copa del Mundo y un total de 52 victorias internacionales.

El binomio se volvió intocable. No solo consiguió el doble oro en Londres, sino que prácticamente no tuvo rival.
Valegro y Charlotte ganaron tres medallas de oro olímpicas: por equipos e individual en 2012, y la individual en 2016 (año en el que el equipo obtuvo la plata). Sumaron además el oro mundial individual en 2014, oros europeos en 2013 y 2015, y dos títulos consecutivos de la Final de la Copa del Mundo, rompiendo casi todos los récords de doma existentes.
De 2011 a 2016, Valegro marcó una auténtica era dorada. Su doma se caracterizaba por una elasticidad natural, un trote que parecía flotar, un galope lleno de potencia y regularidad, y una disposición inigualable para los ejercicios reunidos. Y, por encima de todo, su carácter; dulce, inteligente y generoso; lo elevó al estatus de leyenda.
Récords mundiales de Valegro (aún vigentes):
- Gran Premio: 87.460% — CDI-W Olympia 2016
- Gran Premio Especial: 88.022% — CDI4* Hagen 2012
- Kür Gran Premio: 94.340% — CDI-W Olympia 2016
Uthopia
Mientras Valegro deslumbraba por su exuberancia y potencia, Uthopia cautivaba con elegancia, refinamiento y una gracia innata. Criado en los Países Bajos, nació en 2001, hijo de Metall y de la yegua Odelia (por Inspekteur). “Uti” fue adquirido por Carl Hester en 2005 y pronto se convirtió en uno de los caballos de Gran Premio más constantes y apreciados de su generación.
Ganó su debut en Gran Premio en 2010 y fue clave para que el equipo británico lograra la medalla de oro por equipos en el Europeo de Róterdam 2011. Allí mismo otorgó a Hester sus primeras medallas individuales, una doble plata. En Londres 2012 fue parte fundamental del equipo que alcanzó el oro olímpico y regresó en 2013 para contribuir al bronce por equipos en el Europeo de Herning.

Ligereza, expresividad y elasticidad definían su doma. Uthopia representó la pureza clásica que acompañó el ascenso de Gran Bretaña a la élite mundial. Sus actuaciones mostraban un equilibrio perfecto entre armonía y poder.
Pese a sus diferencias, Valegro y Uthopia compartían valores que los llevaron a la grandeza. Juntos acercaron la doma a nuevos públicos, inspiraron a una generación y demostraron que el rendimiento excepcional nace de la confianza y la bondad.








