
30/07/2026 Nota de Prensa de USPRE.
Hay historias que merecen ser contadas, y sin duda la de Phyllis Stein y Aljarafe VII es una de ellas. El pasado 01 de Abril, en las instalaciones de Whippet Run Farm, en Ocala (Florida), Phyllis Stein encaró por primera vez en su vida la línea central de una Kur Freestyle. Sin embargo, no se trataba de una reprise cualquiera. Junto a su inseparable compañero, el semental Pura Raza Española Aljarafe VII, criado por Los Alburejos, protagonizó un emotivo Century Ride, un reconocimiento que concede The Dressage Foundation Century Club cuando la suma de las edades del caballo y del jinete alcanza o supera los 100 años.
A sus 79 años, montando a Aljarafe VII, de 21, Stein pasó a formar parte oficialmente de este exclusivo club, celebrando una trayectoria marcada por la pasión por la doma clásica. La emoción se respiraba desde el primer instante. Como exige el reglamento del Century Ride, la reprise fue juzgada por un juez nacional homologado. Bajo la dirección de su entrenadora, Sue Kolsted, Stein y Aljarafe VII ofrecieron una Kür llena de armonía y complicidad.
La música de Stayin’ Alive, de los Bee Gees, acompañó la parte del galope, mientras el binomio realizaba ejercicios de gran dificultad, como apoyos enlazados con dobles piruetas. Uno de los momentos más destacados llegó con los ejercicios de máxima reunión; donde el piaffe y passage fueron premiados con varias notas de ocho por parte del juez.

Aunque hubo algún pequeño fallo en los cambios de pie al tranco, la última linea central fue una auténtica celebración. Al ritmo de Celebration, de Kool & The Gang, el público rompió en aplausos, vítores y gritos de emoción. Con una enorme sonrisa, Stein realizó su último saludo. La prueba concluyó con una puntuación de 70,950 %, suficiente para recibir la tradicional escarapela conmemorativa del Century Ride. Tras la reprise, familiares y amigos la recibieron con flores, mientras que Aljarafe VII disfrutó de su merecida recompensa en forma de zanahorias.
Pero para Stein, el verdadero significado de aquel día iba mucho más allá del resultado deportivo.
«Siento que esta celebración pertenece realmente a Aljarafe. Él ha sido quien me ha acompañado en este camino y me ha permitido aprender a montar doma clásica. Estoy más orgullosa del caballo y de todo el proceso que de mí misma.»
Conocido cariñosamente como «Alfie», Aljarafe VII está lejos de ser un caballo corriente. Nacido en 2005, este semental P.R.E. fue proclamado Campeón de Alta Escuela en SICAB 2015, bajo la monta de Javier Ruiz Garrido.
Stein no escatima elogios hacia su compañero: «Es increíblemente atlético, amable y paciente; un caballo verdaderamente excepcional. Puede hacerlo todo. Es un caballo de Gran Premio, pero también es seguro, noble, disfruta saliendo al campo y simplemente es un placer compartir tiempo con él.»

Su relación se ha construido a lo largo de años de aprendizaje y evolución conjunta. Stein describe ese camino como un proceso intenso, pero profundamente gratificante, que le ha permitido valorar aún más la generosidad, el talento y la nobleza de Aljarafe VII.
De hecho, algunos de sus momentos favoritos ni siquiera tienen lugar en una pista de competición. «Me encanta salir con él por los senderos. Estar en el bosque con un caballo feliz es una sensación maravillosa. Se emociona muchísimo y disfruta de cada paseo.»
Y aunque el Century Ride ha supuesto un hito inolvidable, ambos continúan mirando hacia el futuro. Entre los nuevos retos que Stein contempla figura incluso probar la disciplina de la equitación de trabajo. Mientras tanto, mantiene intacta la filosofía que ha guiado todo este camino: «Mi objetivo es disfrutar y seguir montando.»
Javier Ruiz Garrido recuerda a Aljarafe VII
Quien también conoce perfectamente a Aljarafe VII es Javier Ruiz Garrido, jinete que compitió con él en España y logró numerosos éxitos antes de que el caballo viajara a Estados Unidos.
«Aljarafe VII, hijo de Embrujo VI; hermano paterno del caballo olímpico Invasor; , fue criado por don Álvaro Domecq Romero. Aunque gran parte de su carrera estuvo ligada a los prestigiosos espectáculos ecuestres de Álvaro Domecq, donde destacó especialmente por sus extraordinarias cualidades en el trabajo rienda larga , también disputó varios concursos nacionales de doma clásica. Comenzó compitiendo en el nivel San Jorge y, años más tarde, llegó a participar en pruebas de Gran Premio. En 2012 decidí presentarlo en la disciplina de Alta Escuela en SICAB, donde conseguimos la Medalla de Oro en el Máximo Nivel (Gran Premio). Fue precisamente allí donde fue adquirido para viajar a Estados Unidos.Su carrera deportiva en competición no fue especialmente larga, pero para mí siempre será uno de los mejores caballos con los que he tenido el privilegio de trabajar. Poseía una calidad extraordinaria, una enorme clase y una mente absolutamente excepcional.»









