
24-10-2022 Azahara Falcon y editado por Lily Forado
Con motivo de su 65 cumpleaños y de su jubilación, el pasado 14 de octubre la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre decidió celebrar una gala especial en honor al jinete Rafael Soto Andrade, conocido, admirado y querido por todos.
Nadie quiso perdérselo, familia, amigos, alumnos, clientes, autoridades, prensa… todo el mundo estaba ahí para vivir un momento tan significativo en la historia ecuestre de nuestro país.
Tras un emotivo paso a dos junto a su hijo, Rafael Soto cruzó los emblemáticos arcos de la pista de la Real Escuela a caballo por última vez, acompañado de su mentor, Álvaro Domecq y su hijo Rafael Soto, seguido de todos sus compañeros jinetes profesores de la escuela. El jinete recibió un caluroso y sincero aplauso por parte de todos los asistentes.
Embajador del caballo Pura Raza Español
Rafael Soto siempre ha sido un enamorado del caballo español, y es que, desde el comienzo de su andadura en la Real Escuela de manos de Álvaro Domecq sus trancos a lomos de caballos PRE han sido imparables, consiguiendo diversos méritos que han dado valor a esta raza.
Su primera gran apuesta fue el caballo Flamenco XX (hermano de padre de Invasor) y del hierro del propio Álvaro Domecq, con el que cosechó sus primeros grandes triunfos, siendo el primer jinete en alzarse con la medalla de oro en un Campeonato de España a lomos de un caballo PRE. Posteriormente, fueron seleccionados para ir a los Juegos Olímpicos de Atlanta de 1996, pero una lesión le obligó a cabalgar a lomos de su caballo reserva Invasor, que se convertiría en su gran estrella, pues una vez compartieron esa salida a pista sus caminos nunca se separaron.

Se proclamaron Campeones de España en el año 1998, 1999 y 2000, año en el que cruzaron la frontera y compitieron juntos en Aachen y se clasificaron para los Juegos Olímpicos de Sydney donde consiguieron el diploma olímpico por equipos. En los Juegos Ecuestre Mundiales de Jerez 2002 se colgaron la medalla de bronce por quipos, y en Hickstead la medalla de plata en 2003. Por su gran año fue sin duda 2004, en los Juegos Olímpicos de Atenas se convirtió en leyenda, consiguiendo por primera vez con un caballo PRE la medalla de plata por equipos, ambos brillaron en la prueba kür, más tarde, ese mismo año, obtuvo de nuevo oro en el Campeonato de España celebrado en la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre.

Posteriormente Rafel, siguió compitiendo, pero sobre todo, se dedicó a la doma de caballos y a la enseñanza en la propia real escuela. Aún así, siendo jinete profesor de dicha institución siguió reviviendo esa emblemática kür con Invasor en los espectáculos de la Real Escuela, haciendo que sus trancos y sus acordes, resuenen en el infinito.
El legado
En esta última temporada hemos podido verle en varias competiciones, compitiendo a Bellerofonte GR, un ejemplar hijo de Invasor que ha debutado este año en la categoría de Gran Premio. Pero quizá uno de los más especiales para el jinete fue el CDI3* que se celebró en la Real Escuela en el pasado mes de Marzo, donde compitió en casa a lomos de Especialista en la categoría de Gran Premio. Al finalizar su prueba aprovechó para presentar a su nieto al público, que había nacido hace tan solo unos días. Por lo que el futuro y el legado de este jinete de leyenda está más que asegurado.
Rafael Soto ya no realizará sus famosos chisterezos en pista puesto que se jubila, pero el aclamado y famoso jinete jerezano siempre va ser un jinete referente en la historia de la Doma Clásica Española.








