
20-07-2025 Lily Forado
La cantera de la Cabaña del Pura Raza Española sigue dando frutos. En lo que podríamos considerar el “nivel Champions” de la Doma Clásica, el Gran Premio, nuevas promesas continúan emergiendo. Este 2025 ha sido el año del debut absoluto de Charro Azores, un ejemplar de tan solo ocho años que justo acaba de despegar.
Hace apenas dos semanas, en el CDN3* de Equus Granada, Charro Azores encaró por primera vez la línea central del nivel Gran Premio, montado por el experimentado jinete Juan de Dios Ramírez. Criado y propiedad de la Yeguada de Azores, este impresionante ejemplar no sólo llama la atención por su belleza y sus movimientos armoniosos, sino también por su linaje: es descendiente directo del célebre semental G-Nidium, el caballo que impulsó a la yeguada a la élite de la Doma Clásica internacional.
Charro comenzó su andadura en competición de la mano de Álvaro Romero Morales, quien se encargó de su primera etapa en el nivel de cuatro años. Desde diciembre de 2021, Juan de Dios Ramírez tomó el relevo de las riendas del caballo.
Su primera salida conjunta fue en el PSCJ de Sevilla en Febrero de 2022, donde ya dejaron claro su potencial con puntuaciones de 79.400 y 80.800. En Junio de ese mismo año, durante el CDI de Segovia, alcanzaron un imponente 88.200% en la final de cinco años, siendo una de las notas más altas hasta la fecha.

Un mes más tarde, representaron a España en el Campeonato del Mundo de Caballos Jóvenes en Ermelo, destacando en la pequeña final de cinco años con un notable 78.000%. En 2023, repitieron presencia en el mismo campeonato, esta vez en la categoría de seis años. Ese fue el último concurso de Charro antes de su salto al nivel absoluto.
Un debut ilusionante en el nivel más alto
Dos años después, Charro Azores ha regresado a la competición, esta vez en el nivel Gran Premio. En su reciente participación en el CDN3*, obtuvo un 67.645% en el GP y un 66.028% en el GPS
Para Juan de Dios Ramírez, este debut significa mucho más que una buena puntuación:
“Es un objetivo que tenía marcado desde que empecé con este proyecto junto a Charro. Desde el primer día que lo monté supe que era un caballo de Gran Premio, y no me ha defraudado. Estoy muy ilusionado y motivado con esta nueva etapa que apenas empieza”.
Al preguntarle cómo describiría a Charro, Juan de Dios no duda:
“Es un caballo con una capacidad de aprendizaje increíble. Nos sorprende cada día. Por eso puede estar corriendo GP con solo ocho años. Tiene mucha personalidad, lo cual nos tiene muy ilusionados.”
Sobre sus cualidades más destacadas, el jinete resalta:
“Su regularidad en el trabajo y fiabilidad en los ejercicios. Además, tiene una gran habilidad para los aires reunidos, lo que lo hace muy competitivo en este nivel.”
Charro Azores es un claro ejemplo del valor del Campeonato del Mundo de Caballos Jóvenes como plataforma de desarrollo y proyección. Los resultados y la evolución del Pura Raza Española así lo demuestran: apostar por el caballo joven, por la Doma Clásica, es sin duda apostar por el futuro.









