¿Montar bonito o montar bien? La encrucijada de la categoría de Infantiles

Europa 23_ Podio Infantiles España Large- Foto: Sportfotos-Lafrentz.de

03-04-2026 Lily Forado

La categoría de Infantiles se ha consolidado en los últimos años como una pieza clave dentro del desarrollo de los menores, concebida como un trampolín entre los ponis y las exigencias de las categorías juveniles. Sin embargo, lo que nació con la intención de reforzar la base técnica y facilitar una progresión más sólida, abre un debate cada vez más presente en el ámbito internacional: ¿está cumpliendo realmente su función formativa o está generando nuevas distorsiones en el camino hacia la alta competición? Entre la técnica, la calidad del caballo y el sistema de juzgamiento, dicha categoría se ha transformado en una encrucijada para ciertos entrenadores y es una categoría que con sus medias de 70%+ para ciertos jinetes , luego la cruda realidad es que cuando llegan a Juveniles1* es muy duro.

Como es bien sabido, 2015 fue el primer año en que se instauró la categoría Children en el Campeonato de Europa celebrado en Vidauban, con la disputa de dos medallas: por equipos e individual. Como dato relevante, en sus inicios potencias como Alemania, Dinamarca y Países Bajos no participaron. En 2016 se mantuvo la misma tónica, en gran parte porque esta nueva categoría rompía por completo con el circuito tradicional de ponis. No obstante, a partir de 2017 la situación comenzó a cambiar, con la incorporación de Países Bajos, y en 2018 fue Alemania quien se sumó definitivamente a la categoría.

Agustin García con Kukilein en el Cto. de europa de Vidauban 2015, categoría de Infantiles.

Desde entonces el título de Campeón POR equipos ha sido una lucha entre las grandes naciones archi enemigas: Holanda y Alemania, pero ésta última se ha mantenido en su trono desde entonces, excepto en 2017 (Rosendaal) y 2024 que ganó Holanda

Uno de los aspectos más interesantes de Children es, precisamente, la diversidad en el tipo de caballos que se pueden ver en pista. El reglamento permite competir tanto con ponis como con caballos adultos, lo que ha dado lugar a una realidad muy variada: desde monturas más sencillas hasta auténticos “Ferraris”, caballos que han competido en grandes pruebas que son montados por jóvenes amazonas en formación. Relativo a los resultados Españoles, en 2016, España obtuvo la medalla de bronce, que posteriormente fue plata, puesto que Francia dio positivo en dopping y en 2023 también

En el pasado simposium de Equi for All en Barcelona, en la mesa redonda titulada “La doma clásica española conectada a Europa”, protagonizada por Mónica Theodorescu, seleccionadora nacional de Alemania,  Rien van der Schaft, entrenador de RFHE, así como Miguel Jorda, Director Técnico de Doma Clásica de la RFHE, se debatío sobre la categoría de Infantiles.

FEI Dressage European Championships 2023 – Children & Junior

Uno de los momentos más interesantes de la mesa redonda llegó al abordar el papel de la categoría de Infantiles dentro del desarrollo deportivo de los menores. Este nivel, situado entre ponis y juveniles, fue creado con el objetivo de facilitar una transición progresiva hacia los niveles superiores  y reforzar la base técnica de los jinetes más jóvenes. Sin embargo, su aplicación práctica genera diferentes interpretaciones según los países.

Mónica Theodorescu explicó que, desde su perspectiva, el concepto de la categoría es positivo porque pone el foco en la equitación del jinete más que en el espectacularidad del caballo. 

“Creo que el sistema de Children es muy bueno. Me gustan mucho las reprises porque ayudan a que los niños aprendan a montar el caballo correctamente, a tener una buena posición y a utilizar bien las ayudas”.

Para la seleccionadora alemana, uno de los aspectos más interesantes de esta categoría es precisamente que desplaza la atención del caballo hacia la técnica del jinete, algo que considera fundamental en la formación inicial.

“Me gusta mucho más que muchas competiciones de ponis. En los ponis a veces vemos pilotos automáticos:  el poni está preparado por adultos y el niño simplemente lo monta. En cambio, en Children el foco está realmente en la equitación”.

Según Theodorescu, el objetivo de esta etapa no debería ser encontrar el caballo más espectacular, sino formar jinetes capaces de montar correctamente. “No se trata de tener el caballo más espectacular, sino de cómo monta el jinete”.

Las dudas sobre su aplicación en España

Desde la perspectiva española, sin embargo, algunos profesionales presentes en la mesa redonda señalaron que la aplicación del sistema puede generar ciertos efectos no deseados. Miki, representante de la Federación Española, planteó que el modelo de juzgamiento en esta categoría podría estar provocando que los jinetes prioricen montar “bonito” antes que montar de forma realmente efectiva desde el punto de vista técnico.

Según explicó, la experiencia en España muestra que la transición entre categorías está generando dificultades importantes y es un salto muy dramático de cara a juveniles. 

EuropeanJuniors24_Inquieta FSR-3

“Lo que estamos viendo es que muchos jinetes montan muy bonito en Infantiles, pero cuando pasan a Juveniles tienen grandes problemas para gestionar el caballo y adaptarse a las exigencias de la nueva categoría”.

En su opinión, esto se debe en parte a cómo se valoran las notas dentro del sistema actual, especialmente en el equilibrio entre calidad del caballo y técnica del jinete. Miki señaló que, en ocasiones, resulta más fácil obtener mejores resultados con un caballo con menos movimiento pero que permita al jinete montar con mayor control técnico; véase los caballos P.R.E son el ejemplo perfecto para ello. 

“Siempre es más fácil montar bien un caballo que se mueve menos. Cuando el caballo tiene grandes movimientos, al jinete le resulta mucho más difícil sentarse correctamente, mantener la puesta en mano y gestionar todo ese movimiento”. Sin embargo, explicó que la estructura de las puntuaciones puede provocar que jinetes con mejor técnica queden por detrás en la clasificación debido a diferencias en las notas de calidad.

Bruno-Cid-Brentana- Infantiles en 2017

“Estamos viendo casos en los que un jinete puede obtener un 67% con mejor técnica, pero otro con notas más altas en calidad termina por delante con un 70%, aunque su técnica sea inferior”. Esto plantea un dilema importante para la formación. “Al final la pregunta es: ¿qué voy a montar para ganar o qué voy a montar para aprender y poder gestionar la siguiente categoría?”

Según el representante federativo, el sistema debería ayudar a preparar a los jinetes para las categorías posteriores, especialmente Juveniles y Jóvenes Jinetes, donde las exigencias técnicas aumentan de forma considerable.

Cuando llegan a Juveniles, muchos jinetes no tienen la capacidad de gestionar lo que se les exige. La técnica es mucho más importante en ese momento, y si no se ha trabajado suficientemente antes, aparecen los problemas”.

La reflexión internacional

Ante estas observaciones, Mónica Theodorescu reconoció que se trata de un punto de debate muy relevante.

“Es un muy buen punto”, señaló, añadiendo que en Alemania también se presta mucha atención a cómo se prepara a los jinetes en estas etapas, especialmente cuando se trata de competir a nivel internacional.

Equipo Lauro Aguiló_

Otros participantes también intervinieron en el debate. Lauro Aguiló entrenador que ha estado presente en muchas finales europeas con sus alumnos apuntó que desde la aparición de la categoría Children se ha observado una disminución en el número de jinetes que posteriormente continúan en Juniors y Jóvenes Jinetes, lo que invita a reflexionar sobre la estructura del sistema y la metodología aplicada.

Por su parte, Rien van der Schaft fue directo en su diagnóstico y recordó que, más allá del sistema, el factor clave sigue siendo el trabajo técnico. “La solución es montar mejor. Los jinetes tienen que trabajar duro y estar presentes en los seminarios. Necesitan mejorar su equitación”.

Técnica, calidad y formación a largo plazo

Miki insistió en que, aunque la calidad del caballo es importante, la formación técnica no puede quedar en un segundo plano.

“No es lo mismo montar bonito que montar bien. Montar bien técnicamente es mucho más difícil, y si esa parte no se valora lo suficiente, el sistema puede acabar premiando lo que luce más en lugar de lo que realmente forma al jinete”.

En su opinión, el objetivo final debe ser preparar a los jinetes para los niveles superiores del deporte, donde la gestión técnica del caballo se vuelve determinante. Por ello, planteó que sería necesario seguir revisando el sistema para encontrar un equilibrio que permita formar jinetes sólidos técnicamente sin perder la valoración de la calidad del caballo.

Un debate abierto que refleja uno de los grandes retos actuales de la doma clásica: cómo construir una formación que permita ganar hoy, pero también preparar a los jinetes para el deporte de mañana.