
14-07-2026- NOta de Prensa Fei editada por lily Forado
El Campeonato de Europa FEI de Doma Clásica 2026 para Jóvenes Jinetes y U25, celebrado en Pilisjászfalu (Hungría), dejó un intenso fin de semana de competición marcado por pruebas muy igualadas y un altísimo nivel deportivo. Si bien Alemania volvió a demostrar su dominio en las pruebas por equipos, las medallas individuales estuvieron mucho más repartidas, con Holanda brillando especialmente en las finales.
Lara van Nek y Jatilinda sorprenden con un doble oro
Tras la igualdad vivida en la competición por equipos, las pruebas individuales ofrecieron un desenlace completamente distinto.
En Jóvenes Jinetes, la holandesa Lara van Nek y su yegua Jatilinda, criada por la madre de la amazona, firmaron el campeonato de sus vidas. Con dos nuevos récords personales; 74,264 % en la Individual y 80,255 % en la Kür, sellaron un espectacular doblete de oros gracias a dos actuaciones de gran expresividad, relajación y absoluta corrección técnica.

La alemana Julie Sofie Schmitz-Heinen obtuvo la plata individual (73,177 %), mientras que la danesa Michella Skovsager fue bronce con 72,941 %. En la Kür, Skovsager ascendió hasta la plata con 77,845 %, mientras que la británica Mette Dahl consiguió el bronce con 75,930 %.
Rose Oatley y Marten Luiten se reparten los títulos U25
En la categoría U25, Rose Oatley y Alive and Kicking confirmaron su excelente estado de forma imponiéndose en el Gran Premio U25 con 74,897 %. A pesar de llevar apenas dos meses y medio juntas, amazona y yegua mostraron una compenetración extraordinaria.Un error en los cambios de un tiempo durante la Kür impidió el pleno de victorias, aunque aún así consiguieron la medalla de bronce.

La Kür U25, sin embargo, fue para el neerlandés Marten Luiten junto a Johnny, que puso el broche de oro a una brillante carrera en categorías de menores. En sus siete Campeonatos de Europa juveniles acumula ya 15 medallas, seis de ellas de oro. Montando una Kür con música de Ludovico Einaudi, Luiten firmó una actuación elegante y técnicamente impecable, especialmente en los ejercicios de piaffe y passage. El cuadro de campeones a nivel Inividual en Kur U25 fue el siguiente: Oro para Marten Luiten, la plata para Alexander Yde Helgstrand y el bronce para la alemana Rose Oatley

La representación española
España acudió al Campeonato de Europa con cuatro representantes en Jóvenes Jinetes y cuatro en la categoría U25, todos ellos sumando una valiosa experiencia internacional en un campeonato donde el nivel volvió a ser extraordinariamente exigente.

En Jóvenes Jinetes, tras el preámbulo de equipos, llegó la primera prueba individual. El mejor resultado español fue para Álvaro Cadena Cruzado con Fra Diavolo, que finalizó 24.º con un 67,677 % y se pudo quitar la espinita del primer dia. . Le siguieron Juan José Ruiz Esteban con Jerezano BCN, 35.º con 66,029 %; Alfonso Ruiz Velasco con De Yakare, 44.º con 64,912 %; y Nile Urrutia López con Viriathus Van GC, 48.º con 64,147 %.
En la categoría U25, la mejor clasificación nacional fue para Natalia Bacariza Danguillecourt con Valerius Ymas, que concluyó 26.ª con un 64,615 %. La vigente campeona tuvo ciertos fallos en la parte de galope. Tras ella finalizaron Teresa de la Puerta Valdecantos con Anum Concesur, 29.ª con 63,897 %, y Silvia Hernando Morant con Sir Marq, 31.ª con 61,846 %.

Próxima parada: República Checa
Con la clausura del campeonato en Hungría, el relevo pasa ahora a Olomouc (República Checa), sede de los Campeonatos de Europa FEI de Juniors y Children, donde continuará la competición continental.
Los resultados de Pilisjászfalu vuelven a evidenciar la creciente distancia que separa a las grandes potencias europeas del resto de países. Sin embargo, esa diferencia no debería interpretarse como un muro infranqueable, sino como una referencia clara hacia la que avanzar.
Un Campeonato de Europa representa mucho más que un resultado en la clasificación. Es una oportunidad única para que los jóvenes jinetes observen de cerca cómo trabajan las mejores naciones, cómo presentan a sus caballos, qué nivel de precisión exigen en cada movimiento y cuál es el estándar internacional al que aspira la élite. En ese escenario, la mejor actitud es convertirse en una auténtica esponja: mirar, analizar, aprender y regresar a casa con nuevas herramientas y objetivos.
La doma clásica, además, funciona por ciclos. Hay generaciones especialmente brillantes y otras que están construyendo el relevo. España cuenta con talento suficiente para seguir creciendo, pero ese crecimiento pasa también por una reflexión honesta sobre el nivel competitivo actual. Comparar las puntuaciones obtenidas en los concursos en España con las exigencias que marcan los campeonatos internacionales puede ser un ejercicio tan necesario como enriquecedor. Solo desde ese análisis objetivo será posible ajustar expectativas, elevar el nivel de exigencia y continuar reduciendo la distancia con las grandes referencias europeas.








