El encuentro Mágico de Carl Hester con el club de Doma Clásica de Sotogrande.

Carl Hester, Curro Ramírez y Diego Ramírez

03-10-2018 Lily Forado

Fotos cedidas por Escuela de Doma Clásica de Sotogrande

Todo amante del ballet ecuestre conoce a Carl Hester.  Maestro de la doma clásica, es la elegancia en persona. A lo largo de su carrera deportiva, sus múltiples triunfos le han convertido en un gran  jinete de referencia internacional. 

Carl Hester

Como bien es sabido, Carl es un gran amante de España, concretamente de Andalucía. Cada año sin falta, junto a sus ases de competición, no se perdía la cita del año en el calendario domero español  : el circuito del Sol en Montemedio. Desde entonces, Carl Hester ha continuado sus visitas por suelo español, concretamente  Sotogrande , zona que suele frecuentar ya que veranea por ahí. 

Siendo una fuente de inspiración continua para el ancla del motor de la Escuela de Doma Clásica de Sotogrande, Diego Ramírez  siempre ha intentado inculcar a sus alumnos las bases de entrenamiento de Carl Hester sea con guía de sesiones técnicas, mirando sus pruebas entre otras. 

Carl Hester

Si nos remontamos al CDI3* que hubo en las preciosas inmediaciones de la Escuela de Jerez en 2016, Carl Hester estuvo presente con varios de sus caballos,  ente ellos con Nip Tuck.  En la Cena de Gala, Carl Hester no dudó en compartir experiencias y bromas con las chicas del equipo de la Escuela de Sotogrande, y a raíz de ese maravilloso momento quedó pendiente una cita.

Dicho y hecho,  tras varias conversaciones, el 28 de septiembre 2018  fue un día mágico y muy especial para todos los integrantes del club de Sotogrande.  Nunca digas nunca ya que a veces los sueños se pueden cumplir. 

Una vez finalizada la participación de Carl Hester en Tryon, dos semanas después, su  siguiente destino era Sotogrande. 

. Carl Hester a lomos de Hawtins Delicato

Como un buen ingles, puntual , a las 11:00, Carl Hester, acompañado de cuatro amigos se presentaron en el Club. Las caras de sorpresa y los ojos atónitos de los jinetes y amazonas que iban llegando lo decía todo.   El poder estar en frente de su ídolo no tiene precio. Sin respiración es cómo se quedaron los niños  cuando vieron al gran Carl Hester.

Para inmortalizar dicho momento, todos los niños, así como los adultos,  se hicieron fotos de recuerdo. Muchos son los momentos en el que te imaginas cómo conoceras a tu ídolo. Dicho recuentro es único e inolvidable en todos los sentidos.