Ignacio Rambla: Yo soy un enfermo de mi equitación y de mi raza, el P.R.E

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01/05/2021 Lily Forado / Fuente: Parada a Raya 

Estos últimos años,  “Parada a Raya”, el programa de Youtube dedicado principalmente a la Doma Vaquera se ha transformado en un todo referente en el sector ecuestre. Con millones de visualizaciones, la última entrega del programa es digna de mención. En los 60 minutos de programa, el presentador José Antonio Núñez Gavilán entrevista a una inminencia de la Doma Clásica y del P.R.E como es Ignacio Rambla. En la citada entrevista, Ignacio Rambla comenta sus inicios en el mundo ecuestre, así como, su experiencia olímpica, su pasión por el P.R.E  y sobre todo la relación que le une con el gran maestro Don Álvaro Domecq.

Jerez es conocida por todos como la Ciudad del Caballo, donde arte, historia y tradición fluyen por cada rincón de esta localidad, por ello es una cita imprescindible para todo aquel amante del mundo ecuestre.  En el emblemático lugar de la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre, José Antonio Núñez Gavilán se sienta junto a Ignacio Rambla y comentan varios temas.

Su pasión por el P.R.E 

Uno de los importantes fragmentos es cuando el presentador le pregunta sobre el caballo Pura Raza Española.  Ignacio sólo tiene palabras de elogio hacía la raza y se define como un enfermo de ella y un psicólogo del caballo.

“Cada día que pasa te puedo decir que se menos de caballos, porque cuando me monto en un caballo nuevo me viene un problema distinto y esa es la ilusión. Cada día que pasa es una satisfacción la monta de un caballo nuevo, es una enfermedad, yo soy un  enfermo de mi equitación y de mi raza. Cada caballo va de una forma , tiene un paso,  tiene un trote y hay que intentar sacarle lo que mejor tiene, yo no soy un jinete, yo soy un psicólogo del caballo

A principios de los años 80,  es cuando el P.R.E empezó a introducirse en la Doma Clásica. En aquellos entonces, el ballet ecuestre estaba liderado por el caballo centro europeo, donde poca gente apostaba por el caballo ibérico. En la actualidad, cuatro décadas después, gracias a la inversión de ganaderos y propietarios, el P.R.E tiene el respeto de los jueces internacionales y nacionales.

Muchos han sido los ejemplares que han destacado en los cuadrilongos, pero Evento, Flamenco, Dinstinguido, Oleaje e Invasor fueron los grandes pioneros.

Ignacio Rambla y Evento en Atlanta 96

En reiteradas ocasiones, Ignacio hace énfasis en el gran papel del Pura Raza Español, pero sobre todo insiste en el hecho que para él es la mejor raza que existe.  En un uno de los momentos, el entrevistador recalca la diferencia que hay entre el P.R.E y los centroeuropeos, e Ignacio con su gran pasión y sobre todo respecto hacia la raza contesta con estas bellas palabras:

Sigo siendo y seguiré fiel a mi raza plenamente. Confió en ella, es la mejor raza que existe, y como he dicho en ocasiones, es capaz de hacerlo casi todo”

Sobre la diferencia entre centroeuropeos y P.R.E en la actualidad comparado con años anteriores, Rambla recalca:

“Yo creo que no es así, ahora mismo los tiempos son diferentes. Hay que seguir creyendo en nuestra raza, creo que se abrió después de Evento en adelante. Nadie pensaba que nuestra raza sería capaz de llegar a una final olímpica. Se hizo y ha seguido siendo así.”

Punto de inflexión para el P.R.E

Uno de los matices que relata Ignacio es el cambio que hubo en el reglamento por parte de la FEI (Coeficientes dobles). A partir de allí supuso un punto de inflexión para el P.R.E, a favor.

“Todo cambió en Europa. No te puedes imaginar lo que nuestra raza hizo. Fue un punto de inflexión. Hubo unos reglamentos y gracias al caballo español, dichos reglamentos fueron cambiados por la FEI donde se añadieron unos coeficientes dobles en los aires reunidos.  A nosotros nos benefició mucho con nuestro caballo”.

Es bien sabido que los ejemplares ibéricos tienen esa facilidad para los ejercicios de máxima reunión como el piaffe o passage. Ignacio en la entrevista recuerda una bella anécdota en un concurso de Luxemburgo donde recibió un 10 en el piaffe con su inseparable Evento.

“Recuerdo un concurso en Luxemburgo donde un juez  nos atribuyó un 10 en el piaffe. Yo creo que fue un juez valiente, justo con nuestra raza”

Ignacio Rambla y Lezco

Desde la temporada pasada, Ignacio Rambla vuelve a cabalgar de nuevo en los cuadrilongos del nivel Absoluto a lomos de Lezco. Como bien comenta cada día que lo monta es un nuevo aprendizaje

Hoy estamos viviendo otra época, y yo no soy quien para juzgarla. Voy a seguir aprendiendo sobre lo que los jueces quieren ver, pero lo que no voy a hacer es sacar  a mis caballos,  en este caso Lezco,  de lo que es su forma de expresarse, ni su ritmo. Evento  como Invasor, Granadero, Oleaje, Distinguido o como tantos otros han salido a competir, yo tengo la obligación de  ser justo con Lezco  y darle la oportunidad. Creo en él y en mi raza. A mi particular me enloquece . Voy a aprender sobre lo que quieren ver, pero si pido un poco de respecto por todo lo que se hizo.  Yo puedo tener un ritmo y jamás lo sacaré de ese ritmo. Cuando hago una  prueba quiero que se valore tal cual y  yo como yo jinete defensor de la raza quiero que todo el contorno lo respete.

Experiencia Olímpica

Por último y no menos importante, Ignacio relata su experiencia olímpica en Atlanta.  A día de hoy, 2021, hay varios P.R.Es en el circuito , pero lo que si está claro, Evento abrió las puertas a un sueño que traspasó fronteras internacionales. Su excelente ejecución en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 puso en evidencia la exposición mundial del P.R.E. De la mano de Ignacio Rambla, el hijo de Leviton brilló con luz propia en el evento deportivo más importante del mundo. Su actuación en la final fue un preámbulo de los grandes momentos que estaban por llegar, donde una vez más el P.R.E amplió horizontes formando parte de la élite internacional.

“Me costó mucho la inspección Veterinaria, tuvo que pasar un re- inspección. Evento tuvo una pequeña irregularidad.  Hicimos el gran Premio, gran premio especial y hasta allí.  Cuando me dijeron que entraba en la Kur, no me lo creía. Eso fue todo un orgullo. Sabia que era un momento único e histórico. Le pedí a Juan Matute que pasará la inspección veterinaria, yo fui incapaz.  Lloré cuando pasó, sobre todo cuando oí “Evento accepted”. La kur fue un hito histórico de  nuestra raza,  por eso me gustaría seguir apoyando toda la gente nueva que viene detrás con buenos caballos, que vienen pisando fuerte y  que estén allí en donde se merecen en lo más alto”.